Leire Díez un salvavidas para el Presidente del Gobierno

Recientemente, aparecieron en la prensa escrita unas fotos de los cuadernos incautados a Leire Díez. En una de las anotaciones que figuraban en ellos se menciona «reunión con PS». Esa será su tabla de salvación.

Mi tesis se sostiene en que sesudos investigadores, magistrados y magistradas de las más altas instancias judiciales tuvieron muy serias dudas sobre quién era la persona detrás de los apodos dw «el barbas» o el «asturiano», hasta que un inspector apellidado Morocho relató, denunció que, tras escuchar numerosos audios, la conclusión era clara… detrás de ellos estaba Mariano Rajoy Brey, el que en aquellos momentos estaba en la presidencia del Gobierno.

Ya sucedió con los GAL y míster X. Fue difícil para unos y sencillo para otros identificar a quién estaba detrás de dicha incógnita no matemática. Ahora bien, si a fecha de hoy esas mismas instancias, presididas por lo más granado de la justicia desconocen a la persona que se oculta tras M. Rajoy, lo van a tener igual de complicado para identificar a PS (sería incluso mejor P. Sánchez), aunque, quizá si aplicamos la táctica sugerida por el cómico Miguel Gila: alguien ha matado a alguien, posiblemente, ese alguien acabe confesando (aunque sea inocente).

O, siguiendo el principio teleolológico del teólogo William Paley como en el caso del Fiscal General, si hay un muerto y parece claro que no es por muerte natural se concluye que hay un responsable, y no sabiendo quién, seguimos aplicando de forma recursiva el algoritmo y descubrimos que, en última término, es el Rey de España (hay que atribuírselo a alguien), pero dado que es un irresponsable, constitucionalmente hablando, en todos los ámbitos, será irrelevante. Podríamos seguir la argumentación, pero dado que no se puede juzgar a un extranjero o a un nacional que delinque (al menos según la legislación española) en el extranjero o alguien de otro mundo, el resultado sigue siendo el mismo.