Higiene Popular

Tras el reciente debate de investidura del que los medios de comunicación han dado buena cuenta, me centraré en la persistente actitud del candidato a la presidencia del gobierno: aburrido,  indolente, pues es conocedor de su destino: el ingreso en la Santa Compaña.

Es un futuro cadáver político, un cuerpo corrupto, gangrenado y que exhala un hedor nauseabundo antes de su transformación en jarrón chino.

Como apunte adicional, el partido que dirige, adolece de similares males, se demostrará en los juzgados durante los próximos meses, y deberá recurrir a dos prácticas terapéuticas incómodas para su regeneración: amputaciones y enemas.

¿Piensa este moribundo Rajoy Brey que los votos conseguidos por su partido son mérito personal por recorrer la geografía española con labia y por sus actuaciones al frente del gobierno?, cuando la realidad CIS manifiesta que a pesar de ser el partido más votado, el muerto viviente es el líder político peor valorado en todas las encuestas.
Es de casta política agonizante recurrir al patriotismo y arroparse en la bandera cuando no dispone de otro argumentario dada su baja credibilidad, conseguida con empeño: falsedad demostrada con sus engaños y mentiras y cambios de opinión  en horas.

Si de verdad está convencido de lo que dice: es un patriota, y aplicando la coherencia de la que hace gala, lo que debe hacer, por el bien de su país, es morirse y dejar de ser el tapón. En román peperino:

¡Váyase Señor Rajoy!, ¡huele mal hasta la bandera!

Las antorchas de la Santa Compaña

La conselleira do Medio Rural, Ángeles Vázquez y en relación a la jornada de ayer (11 de agosto de 2016) y los incencios existentes, la califica como:

…Isto non se trata dun incendio, trátase dun atentado…

Hay un hecho cierto en esas declaraciones: un incencio provocado es un atentado medioambiental.

Calificar un hecho indica, entre otras cosas, el grado de atención e importancia que se le da al mismo.

Los incendios en Galicia no son novedad, existen desde que hay abandono del campo y ausencia de políticas forestales concretas. Y que pongan en peligro la vida de personas tampoco.

A continuación expongo una serie de preguntas e invito al lector a formular las suyas:

  • ¿Hay una ley de suelo muy permisiva?
  • ¿Que pása luego con los terrenos quemados?
  • ¿Se está quemando el mismo tipo de zonas ahora que hace quince años?
  • ¿Cuánto dinero se gasta en apagar los incendios?
  • ¿Saben echar las cuentas para discriminar si es es más barato apagar o prevenir?
  • ¿Es Galicia una fábrica de pirómanos? ¿Tántos hay? ¿Serán las antorchas de la Santa Compaña?

En definitiva, ¿Hay interés real por cambiar la situación a tenor de los hechos? ¿Hace falta preguntar a la bruja televisiva lo que va a ocurrir el año que viene?

Tanto el gobierno francés como el alemán están desarrollando planes de prevención y actuación tras los últimos atentados terroristas, ¿que se ha hecho algo en Galicia?

RiverA y RiverB

Ayer, el líder de C’s expuso, en rueda de prensa,  las condiciones esenciales  para comenzar a negociar con el PP (¿no lo llevan haciendo desde ni se sabe?), y este último, a través del Sr. Maroto, ya había manifestado su deseo de negociar sobre cualquier tema sin tabúes.

Además de calificarlas como obviedades, pues las lleva reclamando la ciudadanía desde hace años, provocó una atención mediática inmerecida para tan obvio y minúsculo contenido. Ahora bien, ya sabemos las RiverA. Veremos que ocurre con las inconfesables RiverB.

De otra parte, teniendo en cuenta las ansias de gobernar del partido corrupto más votado, creo que debe alertarnos ese percebismo butaqueril, no sé si a cambio de algo: ¿la BarberA de Valencia?

Me inclino más a pensar que, ajenos a su fetidez, la que exhalan los anósmicos dirigentes del PP, se limitará a una cuestión cosmética: echarnos litros de colonia Ciudadana (a base de aceite esencial de naranja amarga), para anular nuestros sentidos y así disimular su pestilencia y putrefacción.


Extraído de la Wikipedia: la corteza de naranja amarga, por su característico olor y sabor (amargo-aromático), constituye uno de los mejores correctores organolépticos, para enmascarar los olores y sabores desagradables de otras drogas.

Inicio de contrato en diferido

Este artículo podría haberse titulado de muchas maneras: la costra de la casta, ante todo la pasta, cobrar por existir, etc.

Pasadas las elecciones del 26 de junio de 2016 tanto los diputados como los senadores electos comenzarán a cobrar su salario desde el lunes 27: recogerán (recogen) las actas el cuatro de julio y se constituirán las cortes el 19, dicho de otra manera y en román paladino:

Si usted firma un contrato laboral con la administración pública o con una empresa privada comienza a cobrar su salario desde el mismo día que se incorpora a su puesto de trabajo.

¿Debería ser un derecho laboral a conquistar?

¿Crónica de una muerte anunciada?

Recientemente, el señor Francisco González, director del BBVA, afirmó en un foro económico  que:

… los intereses negativos nos están matando…

  • ¿Se supone que su negocio bancario entra en crisis porque nos van a pagar por dar hipotecas? Si no las dan, o las dan a los amiguetes de siempre, independientemente de que las puedan pagar o no, pues al final serán resueltas por copago insolidario y popular obligatorio.
  • ¿Se supone que los consejos austericidas propugnados por los grandes gurús (equipos económicos o iluminados de turno) no iban a tener repercusión alguna? Como principio fundamental del capitalismo está la ley de la oferta y la demanda, pero sobre todo debríamos pensar en que para demandar hay que tener posibles y esto no es viable en un país en el que sus dirigentes, junto con las clases elitistas han dinamitado el mercado laboral, no sólo en lo que respecta a salarios, hay que hablar también de la precarización y de las trampas que la ley permite realizar a los empresarios.

Nos hablan de orden frente al caos. Nos asustan con miedos, nos creen convencer de que vivimos en una sociedad que se rige por principios básicos (reduccionistas) falsos, etc.

Sin ahondar más en la cuestión, está claro que economia no es ciencia, por mucho que quiera disfrazársela de ello, pero sí puede provocar consecuencias graves para un sector concreto de la sociedad: siempre pagan los mismos, aquellos (ciudadanos de a pie) que ni ostentan o detentan el poder y que son susceptibles de apoquinar por las tropelías de sus gobernantes y poderes económicos.

Para concluir, y de ser cierta dicha afirmación realizada por el ilustre Francisco González… ¡dejémosles morir! Y, siendo piadosos, que no agonicen.